Salto a la élite del entrenamiento… ¿o al abismo de las técnicas de moda?

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Llevo ya muchos años en el sector de la actividad física y la salud, y si una cosa tengo clara es que en este país existe una pequeña élite de profesionales de gran nivel, junto con una gran mayoría de profesionales que todavía no han dado el salto para convertirse en entrenadores de alta competencia. ¿Y cual es la diferencia? Mientras los primeros se concentran en aprender conceptos e ideas que enriquezcan su modelo de resolución de problemas, los segundos se dedican a aprender los ejercicios que se ponen de moda en ese momento.

 

Parece lógico que cuanto más cursos de formación realicemos mejor será nuestro nivel de desempeño, el problema viene cuando los cursos que realizamos únicamente enseñan técnicas, por ejemplo:

HIPOPRESIVOS
TRX
MASAJE
BOSU
OSTEOPATÍA
PILATES
ENTRENAMIENTO FUNCIONAL
AEROBOX
ZUMBA
KINESIOTAPING
Y un largo etc.

 

Los profesionales buscan cursos de técnicas. Técnicas que puedan aplicar el lunes siguiente en sus clases y tratamientos, sin importar si es lo que sus clientes o pacientes necesitan. El problema es que rara vez estas técnicas vienen acompañadas de un proceso de evaluación, razonamiento crítico o clínico y re-evaluación. Por tanto, el único valor de esa formación está en aprender repertorio y subirse a la ola de la técnica de moda en ese momento.

 

Pero el peligro está en caer en la trampa del “martillo de oro, concepto popularizado por mi cada vez más admirado Abraham Maslow (aunque parece que el primero en mencionar algo similar fue otro Abraham, en este caso Abraham Kaplan). De una forma u otra lo que viene a decir es:

 

Si lo único que tienes es un martillo, todo te parecerá un clavo”

 

Este es el verdadero problema de aprender técnicas sin aprender antes a pensar: que crees que la técnica es lo importante y no el uso que haces de ella… Y todavía es peor cuando por el motivo X obtienes buenos resultados con esa técnica y te crees que eres un superdotado del entrenamiento o la fisioterapia.

 

Con esto no quiero decir que las técnicas sean malas, toda disciplina tiene aspectos positivos (algunas más que otras) pero el verdadero éxito está en que el profesional domine un modelo de resolución de problemas donde esa técnica encaje para obtener los objetivos propuestos. En los cursos de Polestar, en modo de broma les decimos a nuestros alumnos que aprendan a ser “francotiradores” en lugar de “matar moscas a cañonazos”.

 

En España somos muy propensos a exagerar con las modas, tenemos la tendencia de convertirnos en fervientes seguidores de disciplinas que en otras partes del mundo prácticamente no existen (¿os suenan el pádel y los hipopresivos?… ¡SEGURO QUE SÍ!, ¡CÓMO NO CONOCERLOS! pues déjame que te diga que prácticamente solo son populares aquí y en otros pocos lugares del mundo). ¿Y por qué pasa esto? Pues pasa porque nos falta el espíritu crítico que aporta el aprendizaje de una profesión con sus principios, sus evaluaciones, sus objetivos, sus modelos de razonamiento y su valoración crítica de los resultados basados en las demandas individuales de la persona que te ha contratado.

 

Esta semana se ha publicado un estudio sobre los fundamentos teóricos de los hipopresivos en la revista Apunts Medicina de L´Sport (Apuntes de Medicina del Deporte) que pone de manifiesto diversos errores en el planteamiento de la Gimnasia Abdominal Hipopresiva. Ya hemos hablado del tema de los hipopresivos en este blog anteriormente y en otras redes sociales. Te invito a que le eches un vistazo y después analices bien las conclusiones que arroja este estudio realizado por investigadores de la Universidad Complutense.Hipopresivo en cuadrupedia. Imagen del estudio Revisión de los fundamentos de la gimnasia abdominal hipopresivaAlgo que también debería preocuparnos son las consecuencias que la promoción de ciertas técnicas pueden tener en la población. La afirmación que arrojan los expertos del estudio sobre hipopresivos en la nota de prensa enviada a los medios debería hacernos pensar ¿es que todo vale para vender el curso de moda?

 

[…] con los datos disponibles hasta el momento, no se puede establecer una relación causa-efecto entre la práctica deportiva y la incontinencia urinaria. Así mismo señalan que la difusión de información incorrecta puede llevar a confusión y rechazo de la práctica deportiva.”

 

Aún hablando de la salud de las personas (y de los posibles efectos secundarios que una técnica puede tener) al final, es cada uno de nosotros quien decide qué cursos hacer y cuáles no. Salvo que te hayan engañado al venderte la formación (entonces, yo, personalmente como alumno engañado pediría que me devolviesen el importe íntegro del curso). Señores, que ésto es serio: no se trata de moda, no se trata sólo de dinero, se trata de jugar, a sabiendas, con la salud de las personas. Desde luego, mi ética profesional y personal no me lo permitirían nunca, pero cada uno es cada uno…

 

Así que antes de llevarte otra decepción porque la técnica por la que has apostado deje de estar de moda, empieza a buscar las escuelas que te van a aportar la libertad de pensar por ti mismo y decidir si esa técnica tiene sentido en tu modelo de tratamiento o entrenamiento basado en objetivos.

Imagen principal cortesía de 2nix en Freedigitalphotos.net

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