No tienes ni idea de quién es tu instructor de Pilates

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Cuando hemos conocido su historia, nos hemos enamorado de ella… Por eso hoy hablamos con el #SoyPolestar Daniel Arranz.

 

En anteriores ocasiones hemos tratado el tema de la imagen que ofrece tu estudio de Pilates y también habrás podido leer sobre en qué deben interesarse los potenciales clientes a la hora de elegir centro. Pero aún siguiendo todos estos consejos, los alumnos de un estudio de Pilates no sabrán mucho más de su profesor al margen, como mucho de su formación técnica en Pilates. Quizás eres propietario de un estudio de Pilates y tú tampoco conoces mucho más de la historia de tus profesores. Y es una pena, porque la historia personal de los profesores de Pilates es, en muchas ocasiones, digna de conocerse. Ésta es la razón por la que hoy queremos conocer de cerca a un instructor -y propietario de su propio estudio de Pilates- que se ha formado en Polestar y se dedica en cuerpo y alma al movimiento.

 

Quizás ya le hayas visto en nuestro blog, pues ha participado en nuestros retos e incluso ha sido ganador de alguno de ellos, como el #30DayPilatesChallenge. Ahora nos desvela cómo llegó al mundo de Pilates a través de su gran pasión: el movimiento.

De la música a Pilates
Llegó a Pilates un poco de rebote. Empezó muy joven a practicar Yoga y se interesé por la meditación.

Ahí vi de forma muy clara las limitaciones que me imponía el cuerpo a la hora de calmar la mente. Necesitaba conocer mi cuerpo. Como era un alumno muy inquieto comencé a hacer alguna sustitución a mi profesora de Yoga y me ofrecieron trabajo como instructor en un gimnasio…”

Llegó un momento en el que fue consciente de que aquello se le iba de las manos ya que no tenía formación alguna. Entonces salió un curso de Pilates gratuito a través del Gobierno Vasco y Daniel se dijo: “No es Yoga, pero es un principio”. Era un curso muy básico y luego su vida dio muchas vueltas. Pero la semilla ya estaba plantada… Daniel aún no lo sabía, pero de aquella semilla crecería un gran jardín:

Daniel Arranz #SoyPolestarDespués de haber trabajado años en la carretera haciendo labores de producción en giras musicales, decidí volver a retomar la calma. Hice otro curso de Pilates y la instructora me ofreció trabajo en su estudio. Así dejé las giras. La cosa se me volvió a ir de las manos y me vi, de nuevo, dando muchas clases pero sin tener una base sólida sobre la que apoyarme. Mis conocimientos estaban cogidos con alfileres. Decidí buscar una buena formación. Fallé alguna vez en mi elección a la hora de seleccionar cursos hasta que un amigo me habló de Polestar. Fui hasta Oviedo a hacer Principios de Movimiento con Veronique Robert. Como al 99,9% de la personas que hacen ese curso, me cambió la vida. Ahorré durante un año y medio, pedí ayuda a mi santa abuela y me presenté en SLINGS a hacer el curso de Studio”.

Pasión por el movimiento sincero

Quizás Daniel llegó a Pilates porque era su destino ya que su verdadera pasión es el movimiento. La vive, además de con el Pilates, mediante la danza. No es baile clásico lo que hace:

 

[vimeo src=”http://player.vimeo.com/video/69119299″]

Creo que hay un nombre para lo que hacemos, no sé si es algo así como “partnering”. Pero lo que hacemos realmente es movernos. Sólo nos rigen tres pautas principales: el riesgo, la naturalidad y el cansancio físico real. Aunque he de decir que, con esto último, cada vez somos más vagos y lo de cansarnos no nos va mucho. La danza es algo vital para mí, ¡lo necesito! Es parte de mí. No me considero un bailarín ni mucho menos aunque la verdad es que somos una compañía. Así que, respondiendo a si lo hago de forma profesional, lo vital se ha convertido en profesional.

Junto con Eva Guerrero ha formado Los Man Ones. Estudiaron hace 11 años en la escuela de teatro de Bizkaia (BAI) y comenzaron a bailar juntos cuando ambos se reencontraron en 2011 en las clases de Izaskun Santamaría. Su estilo no es codificado, es sincero. Para Daniel “hay mucha danza sólo para bailarines; lo que nosotros hacemos es para la gente”. Su público es variopinto, hay bailarines y personas de todo tipo, sin olvidar a los músicos, ya que, en sus piezas, la música juega un papel importante.

Cuando le preguntamos cómo le ayuda Pilates para bailar, su respuesta es rotunda:

El Pilates me sirve desde que abro el ojo por la mañana. Y, para bailar me sirve, por supuesto. Siento que mis pies me proporcionan una base sólida y en los movimientos extremos, mi postura es segura. Conozco los rangos por los que me muevo y, de esa manera, reduzco el riesgo de lesión.”

El Pilates ya es, aunque puede que algunos bailarines no lo sepan, una parte de su entrenamiento. Daniel cree que recibir clases específicas de Pilates mejoraría su rendimiento. Lo ve muy claro en los bailarines que provienen de la danza clásica. Ya que, en muchos casos, obtienen sus impresionantes y bellos rangos de movimiento a base de compensaciones que continuadas en el tiempo pueden resultar lesivas. Suelen tener rotaciones de cadera falseadas con la movilidad alrededor de sus tibias y espaldas rígidas ó rectificadas. El Pilates les daría una mayor consciencia de lo que sucede en sus extremidades inferiores y una mayor articulación de columna. Así, sin duda alguna, su movimiento sería más fluido, gastarían menos energía en sus actuaciones y el resultado sería en conjunto mucho más bello. Los bailarines de contemporáneo están mucho más cerca del movimiento natural, pero la consciencia que proporciona el Pilates les permitiría conocer de una manera más profunda lo que sucede en su cuerpo.

De compartir espacio a tener su propio estudio

Compaginar el Pilates con la danza, con el tiempo, le llevó a fundar su propio estudio de Pilates en Portugalete, que abrió hace aproximadamente un año y medio y que, según nos confiesa, le va muy bien. Hasta ese momento había compartido espacio en una escuela de Yoga en la que tenía su “salita” con las máquinas: “ahora estoy mucho más a gusto en mi propio espacio.”
Estudio de Pilates de Daniel Arranz en Portugalete
Sus clientes son un público muy variado; la mayoría son mujeres pero cada vez se están animando más hombres. Algunos son deportistas que quieren mejorar en su actividad y otros acuden al centro porque quieren sentirse bien y el Pilates les sienta bien; también acude gente más “senior” que busca un trato más especializado.

Daniel, como nos ha contado, venía del mundo de la producción musical, por lo que no nos sorprende que la utilice también en sus sesiones de Pilates:

En la mayoría de las sesiones la uso de forma intencionada, buscando sensaciones concretas. Normalmente es sólo música de fondo. Suelo poner música que no tiene por qué estar relacionada con lo que cualquier persona podría vincular con el Pilates. Puede oírse desde Neil Young hasta Sigur Rós.”

Antes de terminar nuestra charla, le preguntamos qué papel ha jugado Polestar en su mundo tan “movido”:

No sé ni por dónde empezar… Sois increíbles ¡todos los educadores! Como personas y como profesionales. En Polestar entienden el movimiento como Neo ve la realidad en Matrix. Hay una base científica, ven a la persona de una manera holística y descomponen el Pilates de una forma en la que se convierte en una herramienta que puedes utilizar en todos los ámbitos del movimiento.

Recomendaría Polestar porque, sinceramente, creo que no existe nada igual.

¿Qué le depara el futuro a nuestro #SoyPolestar Dani Arranz?

Probablemente el año que viene cree una nueva pieza de danza:

Tomo la idea con cierto respeto porque el estudio requiere casi toda mi energía y, además, me siento muy tentado de hacer un cambio de local. Me gustaría tener una sala de suelo más grande para trabajar movimientos diferentes; poder usarla como sala de ensayo y bailar en ella. También ando con otras formaciones paralelas, una más relacionada con el crecimiento personal y otra con el masaje pero para aplicarlo en el Pilates. Marea un poco un futuro tan lleno de movimiento, pero en el fondo, el movimiento es lo único que consigue pararme.”

Mientras Dani “se para con movimiento” puedes ir a ver sus espectáculos de danza, aquí encontrarás los próximos programadosY tú pasión, además de Pilates, ¿nos quieres contar cuál es?

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