NEUROCIENCIA Y EJERCICIO

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El día 24 de junio de 2020 tuvo lugar un webinar a cargo de Roy La Touche en el que se analizaron los avances y hallazgos de los últimos años en el ámbito de la neurociencia y el ejercicio físico.

 

 La Neurociencia

 

La neurociencia es la disciplina que estudia el Sistema Nervioso y la interacción de éste con otras muchas áreas, como la sociología, la psicología o la fisioterapia. Ha supuesto un cambio de paradigma en la forma de enfocar el movimiento humano, el ejercicio físico, la rehabilitación y la recuperación de lesiones. Hace unos años, el foco a la hora de planificar y prescribir ejercicio a los pacientes estaba en la periferia, en el sistema musculoesquelético. Era un trabajo basado sobre todo en la biomecánica. Hoy en día, gracias a los avances en el conocimiento del Sistema Nervioso, sobre todo del Sistema Nervioso Central (SNC), todo ha cambiado: ya no se puede entender el movimiento humano sin entender las interacciones del SNC con la periferia y viceversa.

Todo el movimiento se organiza y planifica previamente en diferentes zonas del SNC y produce cambios funcionales y estructurales en el SNC, sobre todo a nivel del encéfalo, en la esfera de las emociones e incluso en las propias creencias. Estos cambios son también muy importantes cuando hablamos del dolor, sobre todo del dolor crónico, algo que preocupa y ocupa en gran medida a los fisioterapeutas. Se ha comprobado de forma empírica que el movimiento y el ejercicio físico produce cambios muy sustanciales que se traducen en una importante reducción del dolor.

En la prescripción del ejercicio físico influyen multitud de factores que determinan el resultado final de la rehabilitación con pacientes: factores físicos, como la amplitud de movimiento, la fuerza o la resistencia cardiopulmonar, factores cognitivos y emocionales, etc. De entre ellos, el profesor Roy La Touche se centró en los siguientes:

 

1. La Autoeficacia

 

La autoeficacia es la capacidad del individuo para hacer algo por sí mismo. Es un factor determinante para conseguir la adherencia al ejercicio. Una de las claves del éxito del pilates, está precisamente en la gran adherencia que genera entre sus practicantes. Este proceso marca la recuperación y para que una disciplina genere adherencia, debe generar cambios a nivel clínico, para lo cual es fundamental contar con la supervisión de un profesional y un sistema de comunicación adecuado que facilite el aprendizaje.

Palabras textuales de La Touche: “el Pilates no es solo una moda, sino que funciona desde un punto de vista clínico.”

 

 

2. La Fatiga

 

La fatiga física y emocional es otro factor determinante en la prescripción de ejercicio, puesto que dificulta el aprendizaje. Es muy importante practicar nuevos movimientos y modificar otros ya aprendidos

 

3. El dolor

El dolor también dificulta el aprendizaje motor. Cuando se utiliza el ejercicio como herramienta terapéutica, la progresión y gradación debe ser diferente e individualizada según la sintomatología de cada paciente.

El dolor genera neuroplasticidad desadaptativa, es decir, se produce una reorganización negativa de los circuitos neuronales a nivel del SNC que repercute en una peor función motora. El ejercicio es una buena herramienta para revertir este proceso, ya que provoca la síntesis de neurotrofinas, proteínas moduladoras de la neuroplasticidad. Tanto el ejercicio aeróbico como el ejercicio contra resistencia de alto volumen e intensidad moderada favorece la síntesis de estas neurotrofinas.

Los cambios estructurales positivos que el ejercicio provoca a nivel del SNC genera además mejoras a nivel cognitivo aunque la actividad realizada no tenga un alto impacto cognitivo. Esto le hace sospechar al profesor LaTouche que si las actividades son de alto impacto cognitivo, como podrían ser las tareas duales, las mejoras a este nivel serían aún más espectaculares.

El trabajo diario con pacientes con dolor nos enseña que es más importante la autoeficacia que el ejercicio en sí. El dolor es una percepción subjetiva, basada generalmente en las propias creencias y en el miedo. Si ponemos el foco en la funcionalidad de la práctica, obtendremos excelentes resultados y lograremos reducir el dolor e incluso eliminarlo por completo.

Los ejercicios elegidos pueden ser percibidos por los pacientes como muy difíciles o fáciles. La presentación de los mismos en foto o en vídeo puede condicionar esa percepción: los pacientes suelen percibir que los ejercicios presentados en formato vídeo son más difíciles.

 

¿Qué podemos hacer?

 

Existen herramientas muy eficaces que se pueden utilizar como complemento para mejorar los resultados obtenidos con el ejercicio:

 

1. La Distracción

 

La distracción es un elemento que consigue poner la atención en otro lugar y ayuda a cambiar la percepción motora aumentando así la resistencia y disminuyendo la percepción del esfuerzo. En el caso de pacientes con dolor se consigue reducir notablemente la intensidad del dolor percibida y se obtienen grandes mejoras en los rangos o amplitud de los movimientos. Estas distracciones pueden ser visuales, auditivas, tareas motoras más o menos complejas, o combinaciones de ellas.

 

2. Juegos

Los componentes lúdicos son juegos que se realizan durante los ejercicios y provocan cambios similares: generan adherencia y satisfacción y provocan una mayor activación del sistema inhibitorio descendente del dolor.

3. Comunicación

 

La comunicación también es esencial: qué decimos y cómo lo decimos es fundamental en cualquier disciplina de ejercicio. Es muy importante dar la información necesaria sin saturar y dejar cierto margen de libertad para la exploración del movimiento por parte del paciente.

 

3. Imaginería motora

 

La imaginería motora consiste en construir imágenes a partir de la imaginación. Esta es otra herramienta muy útil que provoca cambios en la gestión, planificación y aprendizaje del movimiento. Cuando alguien imagina u observa un movimiento, se activan prácticamente las mismas áreas del SNC que cuando esa persona ejecuta el movimiento, aunque a un nivel inferior. Se activa el Sistema Nervioso Autónomo y supone una respuesta fisiológica de gran relevancia, se activan redes corticales similares y procesos de aprendizaje motor en las mismas áreas del encéfalo.

Pueden usarse de manera unitaria, cuando no se pueda realizar el ejercicio o combinadas con el propio ejercicio. Y se obtienen, en este segundo caso, grandes mejoras en la fuerza y en el control motor.

 

“Pensar en movimiento es movimiento”

 

Roy LaTouche

 

Conclusiones

 

El movimiento provoca modificaciones muy importantes en el Sistema Nervioso Central.

La prescripción de ejercicio debe estar enfocada a la mejora de la funcionalidad de los pacientes y por tanto a su calidad de vida. La mejora de la función a través del ejercicio se consigue combinando métodos, usando más o menos carga, con resistencia externa o sin ella.

Las mejoras en variables de discapacidad o dolor a largo plazo no dependen de la modalidad de ejercicio, el medio es el movimiento en sí.

A la hora de prescribir ejercicio a los pacientes es fundamental tener en cuenta factores como la autoeficacia, la fatiga, el dolor, las expectativas y las creencias.

La adherencia al ejercicio marca la recuperación.

Existen diferentes herramientas que nos ayudarán a alcanzar mejores resultados: la distracción, el uso de componentes lúdicos, una buena comunicación y la imaginería motora.

El pilates es una herramienta muy eficaz como disciplina porque provoca cambios muy notables a nivel clínico, genera una gran adherencia y mejora la calidad de vida.

 

 

 

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