De una pelvis fracturada, un embarazo y Pilates

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¿Tiene sentido pasar de tener un Centro de Fisioterapia a un Estudio de Pilates? ¿Se pueden retroalimentar una especialidad de la otra? Cuando te has formado como fisioterapeuta y, de pronto, compruebas que la solución no sólo está en tu camilla, sino en una terapia más completa, combinada, que incluye el movimiento como uno de sus ejes principales, tiene todo el sentido del mundo. ¿Es la especialización un factor determinante?

 

Nada mejor que la experiencia real de un profesional de la Fisioterapia para entender cómo Pilates y Fisioterapia pueden ser una combinación perfecta. Y más si hay una pelvis rota y un embarazo…

 

En la historia que te queremos contar hoy, la especialización no fue la causa, sino una consecuencia del interés de Celeste Roldán por ayudar a las personas a sentirse mejor como fisioterapeuta. Graduada en Fisioterapia en el año 98 y tras tener su propia consulta en Sevilla y de trabajar para el Servicio de Salud Andaluz, Celeste buscaba cómo mejorar la salud de sus pacientes. Y entonces, apareció el Pilates…

 

Cuando descubrió el método Pilates y los resultados que éste podía tener con sus pacientes de fisioterapia, se animó a realizar la formación profesional de Pilates para la Rehabilitación con la escuela Polestar Pilates. La aplicación de este novedoso sistema de ejercicios mostró resultados sorprendentes en sus pacientes y fue entonces, cuando Celeste decidió que merecía la pena explotar más esta visión, mucho más completa, en la que la combinación de la terapia manual con el movimiento, arrojaba tan buenos resultados para mejorar la calidad de vida sus pacientes.

 

Mi consulta de Fisioterapia fue convirtiéndose poco a poco en un estudio de Pilates y en sólo unos meses,  las técnicas que utilizaba fueron sustituidas por movimiento.

Celeste Roldán, propietaria de los centros Pilates Salud Sevilla.

 

Celeste fue descubriendo la importancia del movimiento, el equilibrio, la estabilidad y la relación mente-cuerpo en el proceso de rehabilitación de sus pacientes y, en el año 2006, decidió abrir su primer Estudio de Pilates en Sevilla. Sin embargo, hubo un caso concreto, una paciente, quien empujó a Celeste por el camino de la especialización. Sería esta historia la que marcara su objetivo futuro: ayudar a las mamás a traer a sus hijos al mundo.

 

Así nos lo cuenta Celeste:

De una pelvis fracturada y un embarazo…

Llevaba poco tiempo trabajando con este método cuando acudió al estudio una chica que había sufrido unos años antes un accidente practicando parapente y que le provocó varias fracturas en la pelvis. En ese momento estaba embarazada de dos meses y su objetivo era dar a luz de la forma más natural posible. Todos los ginecólogos a los que acudió le aseguraron que, en su caso, sólo sería posible hacerlo mediante cesárea.

 

Celeste Roldán impartiendo una clase de Pilates embarazo
Celeste Roldán impartiendo una sesión de movimiento a una de sus alumnas embarazadas.

Sólo uno de ellos fue un poco más esperanzador y le sugirió probar el método Pilates como último recurso. Su sínfisis del pubis había consolidado de forma anómala, presentando una considerable asimetría entre sus ramas y un gran engrosamiento, lo que aseguraba que no podría distenderse correctamente en el momento del parto. Pero no podíamos rendirnos, aún nos quedaban dos articulaciones más, dos caderas que podríamos mejorar y mucha musculatura que irrigar ,activar y distender.
Tras siete meses de trabajo consciente, consulta con profesionales, lecturas y mucho movimiento, esta chica pudo cumplir su objetivo. Hoy es mamá de tres niñas, todas nacidas por parto natural.

 

Este fue el punto de partida de un camino apasionante que me hizo dirigir mi atención hacia las mujeres embarazadas y acompañarlas, a través del movimiento y de la confianza en su cuerpo, a disfrutar de sus embarazos, partos y post-partos.

 

A esta experiencia y a todo lo que aprendí de ella debo también mi posterior relación con la maternidad. En ese camino conocí a grandes profesionales que me acompañaron en mis embarazos y crianza y que, a día de hoy, siguen ayudándome en mi trabajo con futuras mamás quienes depositan toda su confianza en nuestra labor.

 

Celeste disfruta compartiendo sus conocimientos y experiencia como formadora de Polestar Pilates en España y dirige el curso de Pilates durante el Embarazo, también es doula y reflexóloga podal, así como propietaria de tres centros en la capital hispalense, Pilates Salud Sevilla, y por supuesto, también es fisioterapeuta.

 

Si estás interesado/a en la formación sobre Pilates durante el Embarazo que imparte Polestar Pilates, puedes ver más información aquí.

 

¿Trabajas con mujeres embarazadas? ¿qué tal tu experiencia? 

2 comentarios

  1. Diana

    3 meses

    Esto es enserio? Estoy muy preocupada. Tengo 7 meses de embarazo y acabo de empezar con dolor de espalda baja. Tuve hace 10 años 3 fracturas en la pelvis muy feas, gracias a dios, se me formó cayo oseo de manera exacta haciendo que pueda caminar bien y hasta correr. Realmente fue un milagro. Los doctores me dijeron lo mismo del parto, tengo miedo de entrar en contracciones y que mi pelvis se desplaze al dar parto natural. Está segura que se puede??

    • Lara Polestar

      2 meses

      Buenos días Diana.
      Esa fue mi experiencia con mi paciente. No podría asegurarte que podrás, pero la realidad es que las estructuras que deben distenderse en el parto son las articulaciones sacro-iliacas, y sínfisis del pubis. Estas tres articulaciones tienen poca movilidad habitualmente pues su misión es recibir la carga del tronco y distribuirla a los miembros inferiores, pero durante el embarazo, debido a una reacción hormonal comienzan a ser más flexibles de lo habitual, a tener más movilidad. Es muy posible que ese cambio articular sea el que te esté provocando ese dolor lumbar. En la mayoría de los casos, con ejercicios que estabilicen de nuevo la zona suelen desaparecer los síntomas. Con respecto a la pelvis, yo te recomendaría que además del seguimiento ginecológico comenzaras con una buena preparación física al parto. La dilatación depende de la capacidad de tu pelvis para moverse e ir adaptándose a los movimientos de bajada del bebé, y eso depende de las articulaciones pélvicas, del movimiento en las caderas y zonas baja de la columna vertebral y de la capacidad de distensión y adaptación de la musculatura de suelo pélvico. Estas tres variables no tienen nada que ver con las fracturas o los callos óseos que se hayan formado como consecuencia de ellas. Prepara tu cuerpo y confía en él. El miedo se convierte en el peor enemigo del parto, precisamente crea rigidez en esas zonas que deben estar liberadas.
      Espero haberte ayudado a aclarar dudas.
      Un saludo
      Equipo Polestar

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