Acaba con la depresión postvacacional con Pilates

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Las vacaciones de verano han llegado a su fin para la gran mayoría de nosotros. Ahora toca volver al trabajo y a la rutina. Aunque esta situación es la misma para todos, habrás descubierto en tu estudio de Pilates que no todos tus alumnos afrontan esta situación de la misma manera. Y es que algunos de ellos puede que sufran el síndrome postvacacional.

 

Como profesional de Pilates puedes hacer mucho para ayudar a superar el síndrome postvacacional de tus clientes y es que la actividad física, especialmente las actividades cuerpo-mente como el Pilates, resulta de gran ayuda.

 

Las actividades que facilitan la relajación son idóneas para ayudar a las personas que tras sus vacaciones, se sienten agobiadas, ansiosas o que comienzan a padecer estrés. Además, retomar los horarios (y para acudir a la clase de Pilates es necesario comprometerse con el profesor y llegar en hora a la sesión) también resulta de gran ayuda.

 

Ejercitarse con Pilates y activar los músculos ayuda a sentirse mejor e incrementa el positivismo, ya que la actividad física genera endorfinas en nuestro cerebro, elimina tensiones e incrementa el nivel de energía. Mantener una actitud sedentaria es a todas luces, absolutamente contraproducente, mientras que al practicar Pilates además de movilizar todo nuestro cuerpo, nos ayuda a recuperar buenas rutinas que serán muy útiles en el trabajo (como por ejemplo, adoptar las posturas correctas) y a sentirnos más positivos y animados.

 

Otro punto fundamental para ayudar a tus clientes de Pilates a superar la depresión postvacacional es el buen ambiente en el centro de Pilates y durante las sesiones. Un clima de buen rollo hará que tus alumnos se sientan más animados y proactivos durante la clase y ese positivismo repercutirá en el humor de tus alumnos no sólo durante la clase sino también tras ella.

 

¿Qué es el síndrome postvacacional?

 

Algunos creen que el síndrome postvacacional es una enfermedad pero en realidad se trata de una variación en el ciclo de ánimo de las personas. Podríamos definirlo como un estado de ánimo puntual que suele darse cuando pasamos de un periodo ocioso a la rutina habitual de nuestro día a día durante el año. En vacaciones hacemos lo que queremos cuando queremos, estamos con las personas que queremos y nos olvidamos de algunas de las responsabilidades que tenemos a lo largo del año. Durante este cambio de pasar de las vacaciones al trabajo, se pueden producir situaciones de ansiedad, así como decaimiento, mayor propensión a la irritación y en general, un sentimiento depresivo.

 

La sensación de síndrome postvacacional no se manifiesta de la misma manera en todas las personas, sino que depende mucho de la vulnerabilidad de cada uno y de la forma que tiene cada persona de soportar el estrés, así como de la capacidad de adaptación a cada situación.Algunas cifras sobre quién padece este síndrome tras las vacaciones llegan a sorprender y es que los hay que hasta alargan sus vacaciones unos días con tal de no volver…

 

¿Cómo detectar si padecemos síndrome postvacacional?

 

Esta sensación se puede manifestar de diferentes formas, tanto psíquicamente como físicamente y, por tanto, los síntomas serán diferentes en cada persona. Habitualmente podemos sentir alguno de ellos durante 1 ó 2 semanas.

 

Los síntomas más frecuentes del síndrome postvacacional son:

Debilidad o cansancio
Lasitud, agobio
Tristeza, decaimiento
Falta de concentración, apatía
Problemas para dormir
Problemas digestivos, nauseas, falta de apetito
Dolores musculares
Sudoración

Sin embargo, si estos síntomas persisten en el tiempo, es posible que no se trate de síndrome postvacacional sino de otro, el síndrome de estar quemado. Éste no tiene que ver tanto con el periodo vacacional sino más bien con el trabajo en sí y normalmente no se produce sólo después de un periodo vacacional. En estos casos, lo más recomendable es acudir a la consulta del especialista para obtener un diagnóstico y un tratamiento médico.

 

No debemos olvidar que las vacaciones son una pequeña parte del calendario y que cada estación del año, no sólo el verano, tiene su encanto. Lo más importante es afrontar cada día de forma positiva, tratando de superar los obstáculos con los que nos vamos encontrando y disfrutar de las cosas buenas que tiene la vida. Y entre ellas, claro está, tenemos el Pilates. Por ello, te animamos a que ayudes a todos aquellos que sufren con la “vuelta al cole” ofreciéndoles una fantástica y completa sesión de Pilates. Además de luchar contra la depresión postvacacional, estarás haciendo una buena promoción de tu estudio de Pilates.

 

¿Crees que una campaña publicitaria para eliminar el síndrome postvacacional con tus sesiones de Pilates tras las vacaciones podría tener éxito?

 

Imagen cortesía de Jesadaphorn en Freedigitalphotos.net

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