9 + 1 Errores del emprendedor en Pilates – Parte I

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Existen dos tipos de personas en el trabajo, las que trabajan porque no les queda más remedio y lo hacen para recibir un suelo al final del mes -éstas dejarían el trabajo de un día para otro si se lo pudieran permitir-; y están las personas que sienten verdadera pasión por su trabajo.

 

En Polestar queremos pensar que si te dedicas a Pilates es porque sientes verdadera pasión por lo que haces, porque te encanta y disfrutas cada día haciéndolo. Por eso, nos vamos a centrar en este tipo de personas, que son las que, en un momento dado, pueden tomar la iniciativa de emprender y montar su propio negocio de Pilates.

El emprendedor de Pilates

Tras adquirir una sólida formación técnica, algunos instructores de Pilates deciden lanzarse a la aventura de emprender pero no siempre lo consiguen. A veces, incluso cuando consiguen abrir su propio estudio de Pilates, al no tener una preparación adecuada para el emprendimiento, fracasan y se ven avocados a cerrar su negocio en el que han invertido tanto esfuerzo como dinero.

 

Las estadísticas arrojan datos nada alentadores para quienes se plantean emprender: “el 80 por ciento de las nuevas empresas, creadas por jóvenes emprendedores, «fallecen» en su primer año de vida. La razón, como explica el presidente de la Asociación de Jóvenes Emprendedores de Valencia (AJEV), Jorge Castillejo” –publicado en La Razón en 2011. Aunque también es positivo saber que “el año pasado, por cada empresa que se destruyó se crearon 3.8 nuevas, un 11% más que en 2013”, según Pablo Tur, director general de Infoempresa.com en la revista Capital. Según datos de Inicia Negocios el 59% de los sueños empresariales fracasan en el primer año y el 85% no supera el quinto.

 

¿Cuál es el verdadero problema? Que nadie nace sabiendo cómo emprender y que en España falta cultura emprendedora. En muchos Master de Emprendimiento, de las primeras cosas que enseñan es a que emprender y fracasar no debería avergonzar a nadie, pues de los errores se aprende. Y eso pretendemos con este post, que aprendas de los errores que otros ya han cometido al crear su propio negocio.

 

Error 1. Dedicarse a algo por lo que no sientas pasión. Las personas solemos ser buenas haciendo lo que nos apasiona. Debes aprovechar tu talento haciendo lo que te resulte motivador.

Alfredo Bastida, coach especializado en gestión deportiva y fundador de Tiempo d Soluciones, propone el siguiente método para averiguar en qué puedes ser realmente bueno:

Una de las herramientas que utilizamos en los procesos de coaching para emprendedores es elaborar una lista de talentos. Coge una hoja y haz tres columnas, en la primera escribe los talentos que crees tener, independientemente del área de tu vida, da igual, déjate fluir. En la segunda, apunta en qué tienes experiencia y en la tercera qué actividades te apasionan. Selecciona ahora con un círculo al menos dos ítems de cada columna, como tus puntos más fuertes, y ahora, combínalos con otros dos elementos de las columnas restantes, ¿Cuál ha sido tu resultado? ¿Sorprendido?”

Error 2. No dejar por escrito tus objetivos. Dejar los objetivos por escrito activa en el cerebro ideas, “allí donde ponemos tu atención se dirige tu energía”. Si quieres ser emprendedor, debes saber a dónde te quieres dirigir, por eso debes escribir tus objetivos profesionales, económicos y personales. Alfredo nos propone seguir la fórmula SMART: eSpecíficos, Medibles, Alcanzables, Retadores y Temporales. Es decir, que sean concretos, cuantificables (necesitas saber si te está acercando o alejando de tu meta), realistas para mantener la motivación y un poco ambiciosos. Y sobre todo, con fecha de caducidad pues debea saber para cuándo tiene que estar conseguido cada objetivo.

Error 3. No dedicarte a su propio negocio. Muchos emprendedores se dedican a su negocio y a cien cuestiones más, actividades que en muchas ocasiones no tienen que ver con su propia producción, que desvía y resta energía. Las grandes empresas se centran en su desarrollo y externalizan el resto. Alfredo nos da la clave:

Céntrate en lo que mejor sabes hacer, en lo que haces mejor que nadie, en la esencia de tu trabajo, además así dispondrás de más tiempo y mejorarás tu calidad de vida.”

Error 4. No ofrecer ningún valor añadido. En el emprendimiento ofrecer algo diferenciador es parte estratégica del negocio. No puedes ser percibido como un estudio de Pilates más. Ya hemos tratado el tema de la diferenciación en nuestro blog en otras ocasiones, como por ejemplo, el servicio al cliente  como valor diferencial. Pregúntate por qué habrían de contratar tus servicios frente a los demás. La respuesta te ayudará a posicionarte, mantenerte y a encontrar clientes. El valor añadido es la razón por la que quieres que se te reconozca.

Error 5. Dedicarse a lo urgente en lugar de a lo importante. Por alguna razón cuando emprendemos parece que siempre tenemos algo urgente que hacer; pero muchas veces no sabemos realmente cuál es la diferencia entre lo importante y lo urgente. Te sorprenderías si supieras que gran parte de las cosas pueden esperar más de lo que creemos. La organización en las tareas es una valor en alza, no conviertas en urgentes cosas que no lo son.

 

La semana que viene seguiremos aprendiendo de los errores que otros han cometido a la hora de emprender para que, si decides montar tu propio estudio de Pilates, no cometas los mismos. Y recuerda, de los errores se aprende, así que no hay que tener tanto miedo a meter la pata, sino estar dispuesto a aprender de nuestros propios errores también.

 

Alfredo Bastida Caro, Coach empresarialEste post lo hemos elaborado con la ayuda de Alfredo Bastida Carocolaborador habitual de Polestar Pilates y emprendedor con la empresa Tiempo d Soluciones Creativas, Coach en Vivir del Pilates y Licenciado en CAFYD.

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