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Factores para diseñar la mejor sesión de Pilates – II

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En este post profundizamos en los factores a tener en cuenta a la hora de preparar un programa de Pilates de calidad y que esté a la altura de un profesional altamente cualificado.

 

En nuestra anterior entrada en el blog tratamos las cuestiones previas a tener en cuenta para que tus sesiones de Pilates, ya seas clases privadas o grupales, o sesiones para la recuperación de una lesión o mejorar una dolencia, sean efectivas a la par que seguras.  Pero además de éstas, hay una serie de factores fundamentales que el buen instructor de Pilates debe valorar para que sus sesiones sean efectivas, seguras, divertidas y retadoras para el alumno.

 

Elaboración de un programa de movimiento basado en Pilates

 

La ejecución del un programa de movimiento basada en el repertorio de Pilates tiene  que crearse atendiendo a todas las líneas de influencia que confluyen en el alumno y le ayudan a crear su respuesta motriz. Cada ser humano, ante un mismo tipo de entrenamiento, responde o muy rápido o muy lento, o mucho o poco.

La respuesta al entrenamiento en los seres humanos está caracterizada por enormes diferencias individualizables”

 

Por ello abordaremos nuestra programación desde múltiples planos. Podemos hablar de dos pilares básicos desde el punto de vista físico:

 

1. Nivel Estructural:

Hay que tener en cuenta cómo afecta el movimiento a las diferentes estructuras, ya sea la ósea, la articular, la muscular o la miofascial. Cada parte del cuerpo humano tiene unas características propias y es imprescindible saber cómo funcionan y se engranan como parte de un todo. Desde hace tiempo sabemos que ningún movimiento se produce de forma completamente aislada, sino que implica a muchas partes del cuerpo, ya tenemos un tejido conectivo que envuelve y conecta todas las estructuras corporales.

Todas las estructuras corporales deben de estar preparadas para soportar la carga de trabajo que vas a proponer en la sesión, asegurándote de que todos los tejidos tienen la capacidad de soportar la carga de entrenamiento planificada. Ésta es la base para disminuir al máximo los riegos de lesión. Sabemos que en las personas que practican deportes habitualmente, las lesiones se producen en un 80% por sobrecarga.

 

Todas las estructuras tienen su peso pero el movimiento óptimo depende al 100% del estado del sistema nervioso y en él influyen otros factores, como los que mencionamos a nivel experiencial y médico. Las experiencias previas y negativas, y las creencias mediatizan las respuestas del alumno ante nuestra propuesta de movimiento

 

2. Nivel motriz:

Tenemos que evaluar el sistema de control motor y la funcionalidad. Cada persona tiene sus propias circunstancias y una manera diferente de adaptarse a ellas. Conocer la capacidad motriz de alumno nos ayuda a plantear los límites en cuanto a la complejidad y la intensidad de los movimientos para mejor de forma segura y eficiente el control motor.

 

Nuestra forma de entender el movimiento va mucho más allá de la práctica de unos ejercicios, llamémoslos de Pilates o de cualquier otra técnica. Es importante basarse en lograr que las personas disfruten de las actividades de la vida diaria, sean cuales sean, en su ámbito laboral, recreacional o de ocio, etc.. Sí que existe un repertorio de movimientos pero nuestras clases tienen que tener un continuo reto para nuestros alumnos con el objeto de mantener su atención…

 

 Además, el alumno tiene que efectuar un proceso cognitivo…

 

En Pilates contamos con algo maravilloso y que en lugar de ser limitante, como una tabla de ejercicios, nos abre innumerables vías a la hora de movernos, la variabilidad.  Las propuestas limitantes son infinitas: deportes repetitivos (tenis, paddle, golf, equitación, etc.), el dolor, las lesiones, la vida sedentaria… son todas propuestas muy acotadas que redundan en la pérdida de opciones. La variabilidad del entorno Pilates entendido bajo la filosofía Polestar y las variaciones de los ejercicios son un gran aliado para mantener la salud de los diferentes sistemas corporales a través del movimiento, variado, divertido y bien estructurado.

 

Nuestro sistema nervioso tiene la capacidad de aprender tanto repitiendo patrones como explorando nuevas opciones de moverse. Encontrar el equilibrio entre las repeticiones bien realizadas y la inclusión de nuevos movimientos es clave. Recordemos que el aprendizaje motor de cada persona es diferente. Pilates es un entorno muy rico a nivel propioceptivo, sirviéndose de la ayuda del equipamiento y los pequeños implementos para enseñar al sistema nervioso nuevos caminos que le ayuden a mejorar sus patrones de movimiento o a adquirir unos nuevos.

 

Desde un punto de vista psico-social y ambiental, consideramos fundamental tener en cuenta:

 

3. Nivel Experiencial:

Tener en cuenta la experiencia previa del alumno es un punto clave cuando analizamos su capacidad motora y su forma de moverse. Una persona que ha experimentado dolor anteriormente es muy posible que inconscientemente esté limitando sus movimientos sin saberlo, por miedo. El miedo es un factor clave cuando hablamos de movimiento: haberse lesionado anteriormente o sentir dolor condiciona la respuesta motora.

 

4- Nivel médico -la mala prescripción-: 

La recomendación de los facultativos médicos, los traumatólogos y los fisioterapeutas no siempre es la adecuada. Aún son muchos los que “recetan” reposo total en lesiones que la ciencia ha demostrado se recuperan mejor con una incorporación inmediata, aunque siempre de manera gradual, del movimiento. ¡Cuántos son los alumnos que llegan a tu estudio porque ya no saben qué hacer y no pueden más del “reposo total”!

 

Así mismo, es cierto que todavía la comunicación entre los profesionales del movimiento y aquellos de la salud no es todo lo fluida que debería. Se trata de algo que está cambiando, pero aún queda mucho camino por recorrer a este respecto.

 

Aquí hemos de apuntar que también son muchos los que llegan “rebotados” de otros centros de Pilates, en los que la falta de conocimientos unida al exceso de confianza, han logrado que el alumno llegue a tener más miedo o más dolor, o más de ambos.

 

Nuestro sistema nervioso toma decisiones basadas en muchos factores, entre ellos en sus creencias y miedos. Como profesionales debemos generar confianza y cambiar las creencias de quienes acuden a nosotros. 

 

Por último está la parte relacionada con la mente. Y cuando decimos mente no es que se nos haya ido la cabeza ni nos hayamos pasado al campo espiritual o de la meditación estrictamente hablando. Es la forma que tenemos de entender el movimiento de manera holística:

 

5. Nivel neurocientífico: 

El fin último de nuestra dedicación profesional, como instructores de Pilates o profesionales del movimiento altamente cualificados, es lograr la autonomía completa del alumno -en cuanto a movimiento se refiere-. El objetivo es provocar una experiencia positiva de movimiento que sea capaz de cambiar sus hábitos y de retornar al cerebro su función principal que es proporcionarnos experiencias de movimiento.

 

Buscamos cambiar la percepción del alumno ante el ejercicio y el movimiento en general, convirtiéndolo en algo más que una experiencia positiva, en una experiencia que tenga todo el sentido para su persona, que se convierta en una experiencia inclusiva que termine por ser su experiencia preferente:

 

El movimiento como parte esencial en su vida.

 

Conseguir que una persona que llega a tu estudio de Pilates termine practicando otros deportes, haciendo senderismo, escalada o saliendo a correr; acabar con el dolor limitante que padece alguien mayor para que se pueda desenvolver en su día a día, porque ha incluido en su rutina diaria el movimiento y el ejercicio es lo que buscamos los profesionales de Pilates.

 

Con Pilates hacemos que el cerebro de las personas evolucione mejor, porque el cerebro crea la gracia y la agilidad del movimiento humano. Así lo explica el neurocientífico Daniel Wolpert en TED:

 

“El cerebro evoluciona, pero no para pensar y sentir, sino para controlar el movimiento […] Creo que el movimiento es la función más importante del cerebro, y que nadie les diga lo contrario. Entonces, si el movimiento es tan importante, ¿comprendemos bien cómo el cerebro controla el movimiento? Y la respuesta es, que lo comprendemos muy mal. Es un problema muy difícil”.

 

 

 

Como ves, preparar buenas clases de Pilates no es algo sencillo ni que se pueda hacer improvisadamente o en dos minutos. Pero en ello va la diferencia. Tú eliges qué quieres ser, si uno más o un profesional altamente cualificado ¡y con alumnos contentos!

 

Y tú ¿Qué haces para planificar una buena sesión de Pilates? ¿Sigues algún esquema? ¿Tienes algún truco? 

 

Artículo elaborado con la colaboración de nuestros educadores María Herranz y Blas Chamorro.

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