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Factores para diseñar la mejor sesión de Pilates – I

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¿Se pueden hacer clases de Pilates “mágicas”? ¿De esas que enamoran tanto al alumno como al instructor? ¿Cómo se eligen los ejercicios más convenientes? ¿Puede una sesión ser la idónea para todos y cada uno de los miembros de la clase? Te explicamos cómo lograrlo. Sigue leyendo…

 

Muchos son los  factores que influyen en los profesionales  a la hora de planificar una sesión de Pilates: tener un foco y  una intención clara es fundamental para poder  elegir las tareas que vas a proponer a tu grupo de alumnos para que puedan llegar a tener una experiencia motriz positiva y enfocada. Lo más importante es tener claro que lo que buscas es un plan con los movimientos adecuados para PERSONAS concretas.

 

Siempre has de tener en cuenta que por muy buena que sea una de tus propuestas, no valdrá al 100% para todo el mundo. Para una sesión individual o privada, tenemos en cuenta las circunstancias concretas del alumno, sus necesidades y sus objetivos. Cuando hablamos de sesiones grupales (ya sean colectivas o de grupos reducidos), debemos buscar un objetivo grupal equilibrado y que contemple un trabajo corporal completo. En este caso es necesario tener muy clara la acotación de los niveles de cada grupo. Si el alumno no está en un grupo con el que comparte, más o menos, el mismo nivel, no podrá seguir la clase o le resultará demasiado sencilla, aburrida o insuficiente.

 

La buena noticia es que con un buen análisis y una buena planificación a la hora de diseñar una clase, podrás tener en cuenta qué tareas requieren de una adaptación según para qué alumno.

 

Cómo planificar una clase de Pilates de las buenas, buenas

Ya estemos hablando de una sesión de Pilates de nivel avanzado, de una clase para principiantes o una sesión para la rehabilitación de una lesión, la planificación es esencial. Y sin un conocimiento de nuestros alumnos a nivel funcional nos faltarán herramientas para hacerlo con éxito.

 

Nuestra recomendación es que siempre se realice una buena entrevista previa con el alumno para conocer sus hábitos, forma de vida, práctica deportiva, etc. así como realizar una valoración funcional  cuando llega por primera vez a tu estudio de Pilates o Rehabilitación. También se deben planificar sesiones de valoración posteriores, para hacer un buen seguimiento y tener un instrumento para evaluar la eficiencia de las propuestas en clase, su capacidad de realizar cambios en el alumno y su posterior ajuste si los cambios deseados en el alumno no se han producido. Esta herramienta además nos ayudara a comunicarle al alumno sus progresos.

 

Una buena costumbre es llevar un “cuaderno de bitácora” de las clases, en las que el instructor pueda anotar información sobre cada alumno que pueda ser relevante en relación a su capacidad de movimiento.

 

[alert type=”success”]Ventaja adicional: Llevar un seguimiento de las clases, además de las fichas personales de cada alumno (en las que debes tener su información personal, datos médicos relevantes, etc.), es de gran ayuda cuando un instructor está supliendo a un compañero/a en una clase, para que sepa en qué punto está el grupo a nivel general y los detalles relevantes que debe conocer de cada alumno en concreto.[/alert]

 

En nuestro próximo post entraremos en profundidad a analizar los diferentes planos a tener en cuenta para elaborar un programa de movimiento basado en Pilates efectivo y de calidad, bajo las premisas que seguimos en Polestar Pilates. ¡No te lo pierdas!

 

Antes de incorporar un nuevo alumno a tus clases de Pilates ¿rellenan un cuestionario previo? ¿Les haces una entrevista? ¿Y una valoración funcional? Cuéntanos qué es lo que mejor te funciona a ti. 

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